El régimen confiere a Nueva Zelanda un criterio flexible y una estructura comercial, reconocida a nivel internacional. Además, la estructura fiscalmente transparente característica de una sociedad limitada, la convierte en un vehículo especialmente útil cuando algunos (o todos) de los participantes no son residentes.
Cada sociedad de responsabilidad limitada debe tener un contrato o acuerdo societario por escrito, que incluya ciertas cuestiones clave expuestas en la Ley. La sociedad de responsabilidad limitada debe tener su domicilio social en Nueva Zelanda y una dirección para notificaciones oficiales, también en este país. Todas las sociedades de responsabilidad limitada deben incluir las palabras “L.P.” o “LP” (“Sociedad Limitada”) al final del nombre de la sociedad.
Cualquier persona (incluidas las personas físicas o jurídicas, o cualquier sociedad de responsabilidad limitada extraterritorial) puede convertirse en socio general (“GP”) o en socio limitado (“LP”), de una sociedad de responsabilidad limitada. Ni el socio general ni el socio limitado tienen que ser residentes en Nueva Zelanda. Además, no hay restricción alguna en cuanto al número de socios generales o limitados. Los socios se gravan de forma individual y de forma proporcional a su participación en la sociedad.
Nueva Zelanda no gravará los ingresos procedentes del extranjero derivados de socios no residentes, en una sociedad de responsabilidad limitada de Nueva Zelanda.
Se recomienda que los clientes soliciten asesoramiento fiscal en su jurisdicción local, antes de constituir una sociedad de responsabilidad limitada.
Otras Jurisdicciones: